miércoles, 4 de septiembre de 2013

El final

Por sevillnas.
La Corrala Ilusión dejó de existir. Tras tomar declaración a unas pocas de las vecinas implicadas en el realojo en un inmueble abandonado de la calle Lumbreras 15 (Sevilla), la juez decretó un auto que concedía a las familias, recordemos que sin techo y sin recursos, 20 días para abandonar el inmueble por las buenas o ya lo haría la Policía Nacional por las malas.

Así las cosas, ante el poco entusiasmo que despertó la noticia, una a una, las familias de la Corrala Ilusión fueron abandonando el que ha sido su hogar desde finales de noviembre hasta finales de abril. Todas ellas viven en estos momentos bajo techo, ya sea gracias a la ayuda familiar, de otras corralas o de la iniciativa colectiva; incluso hay quien ha tenido la fortuna de poder alquilar un piso o una habitación. Sin embargo, son cinco las vecinas que han sido imputadas por un delito de "usurpación de la posesión", es decir, por okupación; dándose la situación en que en una pareja de vecinas están imputadas las dos, de manera que esta familia puede llegar a pagar doble. Sobre el este proceso judicial seguiremos informando cuando se inicie la vista oral.

Cómo no el edificio sigue vacío y sin uso en la calle Lumbreras.

Gracias a todas la personas que, de una u otra manera, nos han apoyado y dado su calor; sin duda lo hemos notado.

lunes, 22 de abril de 2013

El sueño: Más corralas unidas


Esta mañana hemos disfrutado de la visita de vecinas de la nueva corrala, El Sueño de Tocina-Los Rosales. Güena gente. Se hubieran quedado más rato, pero tenían que recoger a las chiquillas al colegio. No venían solas. Nos hemos reunido personas de distintas corralas para hablar de una protesta ante el nuevo decreto de la Junta de Andalucía que no garantiza el Derecho a la Vivienda a las cientos de miles de personas que apenas tenemos recursos para comer; y desde luego si hemos de pagar una vivienda, el saldo nos sale negativo. El Decreto sí reconoce sin embargo, (¿cómo no?) la propiedad privada y pretende grabar a las entidades financieras y empresas que mantengan viviendas en desuso, pero no prohíbe que esa misma propiedad privada se incluya en un sistema que garantice que no haya más de 700.000 viviendas vacías en Andalucía y que haya tanta gente en la calle. Qué inmoral el paradigma de gente sin casas y casas vacías. ¿Qué hace el decreto para, no ya combatirlo, sino para cambiarlo de inmediato? Lo llaman democracia y no lo es.

Se ha constatado también en la reunión que cada vez son más los colectivos de larga trayectoria en la lucha de los movimientos sociales que se suman a la de la vivienda, convencidos no sólo de que ésta es un bien básico sino además de que no poder acceder a una es la consecuencia del verdadero problema: la falta de ingresos para pagarla. Se ha hablado de alquiler social, incluso hay quien cuestiona que las nuevas okupas pretendan pagar uno, que la mayoría de las veces ni siquiera existe. Poco se oye que lejos de tratarse de una cuestión de pagar o no un hipotético alquiler social, la codicia de la banca, el flujo y reflujo del dinero de las pocas que lo poseen, en fin, "la crisis", ha tenido como consecuencia un aumento radikal de la pobreza en el Estado Español.

Ésa es la realidad que provoca que cada vez sean más familias como las de El Sueño las que se ven obligadas a recuperar el viejo significado del término política: la organización de un grupo de personas alrededor de un espacio común. Cada vez serán más las que comprendan que se puede hacer política de abajo a arriba, sin contar con el sistema de partidos, las que comiencen a asumir responsabilidades para autogestionando sus vidas, recurriendo al apoyo mutuo por original y precipitada que sea ahora la forma, cambiando en definitiva la historia de la humanidad. No lo haremos en dos días, pero allá vamos.

viernes, 19 de abril de 2013

Calma tensa en la Corrala Ilusión ante el inminente desalojo

Tras conocer la decisión del juzgado de instrucción nº 3 de Sevilla, según la cuál la Corrala Ilusión de la calle Lumbreras 13-15 ha de ser desalojada por las buenas o por las malas a partir del día 2 de abril, las familias de la Ilusión recuerdan que, por encima de todo, son personas. Algo que parece olvidarse con cierta facilidad en la sociedad en la que vivimos.

Es un secreto a voces que tres familias han abandonado la Corrala, una vez conocida la noticia del juzgado, así como que la propiedad del inmueble (Parque Inmobiliario Costa del Sol SL., administrado por Manuel Periañez Romero y asociado -como ya se ha relatado en este mismo espacio web-) se ha negado a llegar a un acuerdo con nosotras.

La decisión de unas pocas familias de abandonar un barco que consideran se hunde podemos considerarla respetable si su situación económica ha mejorado de forma notable, tanto que les haya permitido el acceso a una vivienda, algo que seguimos teniendo vetado las familias que aquí resistimos: entre ellas, insistimos, menores de edad y una señora de más de 60 años; personas todas que no tenemos dónde ir por mucho decreto que haya aprobado la Junta de Andalucía, que consideramos notable en su ambición.

Recordamos que con el desalojo de la Corrala Ilusión serían ya tres las Corralas que han sido desalojadas: La Corrala Alegría y la Corrala Conde-Quintana; ambas pertenecientes a la nobleza y la clase alta de Sevila, aquella que sí tiene más de un techo donde elegir dormir. El egoísta paradigma sigue siendo el de casas sin gente (más de 700.000 en el Estado Español) y gente sin casa, en muchos casos viviendo en la calle. ¿Es esto aquello que llaman "marca España"?

Como en los seriales protagonizados por personas interpretando un papel: Continuará...

viernes, 5 de abril de 2013

La jueza decreta el desalojo de la Corrala Ilusión para el mes que viene

Ayer nuestra abogada nos comunicó la decisión del Juzgado nº 3 de Sevilla: Estamos advertidas de abandonar la propiedad de Parque Inmobiliario Costa del Sol SL. antes del mes que viene o seremos obligadas a ello a la fuerza

El paradigma hoy día sigue siendo el de gente sin casas y casas sin gente, protección de la propiedad privada sin atender al interés social. Abril de 2013, España. 27% de paro (y subiendo). Millares de personas se suman a las que ya eran pobres antes de la "crisis". Derechos básicos, reconocidos en las cartas sobre Derechos Humanos, a su vez reconocidas en nuestra constitución, como la alimentación y la vivienda, no son asequibles para buena parte de la población del Estado Español. Un dato en cuanto a la vivienda: a causa de la especulación y la explosión de la burbuja inmobiliaria, hay de 100.000 a 120.000 viviendas vacías sólo en Sevilla, muchas abandonadas. No por menos conocida tan triste realidad deja de ser eso, real.

A finales de noviembre de 2012, 18 familias que no podían acceder a una vivienda, entre ellas menores de edad, mayores de 60 años, personas que en algunos casos estaban arruinadas de por vida (como Rocío) o que habían perdido hasta los muebles (como Vane) decidieron realojarse en un edificio de viviendas vacío que ni siquiera tiene hoy día realizada la acometida de luz de la calle al inmueble, que ha permanecido vacío desde que se reformó hace años. Las 18 familias habían pasado por todos los servicios sociales y oficinas de ayuda municipal para el acceso a una vivienda sin obtener ninguna solución; como así lo atestiguan sus informes sociales. Su situación obligaba a preguntarse si vivir en la calle, en condiciones infrahumanas, u ocupar unas viviendas abandonadas.

El edificio que ocuparon pertenece a una pequeña inmobiliaria, Parque Inmobiliario Costa del Sol SL., registrada el 7 de agosto de 2003. El capital social de la entidad ascendía a 6000 € en 2012. Su sede social se encontraba en la calle San Francisco de Roquetas de Mar (Almería), pero los socios principales de Parque Inmobiliaria Costa del Sol, Manuel Periáñez Romero y Manuel Álvarez Tripero, el 13 de enero de 2006, trasladaron el domicilio social de la entidad a la céntrica Plaza Padre Jerónimo de Córdoba en Sevilla. "En un piso 2º del bloque número 13 se instalan. El propósito seguir haciendo negocios a su manera en la ciudad sevillana. Ambos han ido tejiendo antes una serie de empresas afines a aquella con las que van urdiendo sus redes y procesos de actuación. Entre ambos se reparten los cargos de liquidador, liquidador solidario, administrador único, apoderado solidario, ... en las sociedades Manjesa S.L., Fapsol S.L. y Barajas 29 S.L." (Manuel Carmona, Cómo se gesta una estafa inmobiliaria). Aunque el inmueble esté a nombre de la citada inmobiliaria, durante su construcción y su venta estuvo en manos de otras dos empresas, detrás de todas ellas se encontraban los mismos dos individuos: Manuel Periánez y Álvarez Tripero.

Tras más de dos meses de ocupación ambos socios accedieron a sentarse con  portavoces de las familias, pero después cambiaron de estrategia y se ampararon en el Estado de Derecho, que les protege por mano de su abogado, y mantienen una inicial denuncia que ya ha dado sus frutos gracias a su codicia y falta de humanidad. Mientras, el edificio, que no es el único de su propiedad de los dos citados, tiene deudas de todo tipo, tanto con entidades financieras desaparecidas como Bancaja, como con la Diputación de Sevilla. Decir también que el abogado de la propiedad rechazó una oferta económica de las familias, que habían decidido hacer el esfuerzo necesario para pagar una hipotética renta que atendiese a sus circunstancias.

Las familias, alentadas por el movimiento por la vivienda de Sevilla, en particular por el 15M, habían decidido ocupar el inmueble sito en la calle Lumbreras números 13 y 15 durante el verano y parte del otoño, durante las muchas reuniones que mantiene el 15M. Entraron en el mismo el 22 de noviembre del año pasado y lo hicieron público dos días después con el nombre de Corrala Ilusión. Quisieron hacer público su realojo para llamar la atención sobre la dificultad de acceso a un bien básico como es la vivienda y presionar a las administraciones para que resuelvan semejante atropello a los Derechos Humanos. Las vecinas sabían que incurrían en un delito de usurpación, que data de una reforma del mismo realizada con el PSOE en el gobierno en el año 1995 (antes sólo había sido delito en el Estado Español durante la dictadura de Primo de Rivera), pero consideraban que hacían lo justo y que no tenían más remedio.

Tras 4 meses viviendo sin suministro de ningún tipo, varias vecinas pasaron por las oficinas del Defensor del Pueblo Andaluz y de la Delegación Provincial de la Consejería de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía y, en fin, por el Juzgado de Instrucción donde se les tomó declaración tras haber denunciado la propiedad la ocupación. Por mucho que se dilate la fase de instrucción de este procedimiento penal que, si bien no suele acarrear penas de prisión, sí de multas y los consecuentes antecedentes penales, las familias ya saben que están en otro sitio o en la calle. Y comprenden que la defensa que ejerce el Estado sobre la propiedad privada es mayor que la que realiza sobre la vivienda. Así queda patente desde el momento en que han sido denunciadas por procurarse un techo. La propiedad no ha contestado a los requerimientos del Defensor del Pueblo Andaluz ni de la Junta de Andalucía para sentarse a negociar una solución conjunta.

Así, el desalojo decretado por la jueza del Juzgado de Instrucción nº 3 de Sevilla dejará a las familias en la calle o, en el mejor de los casos, acogidas en casa de familiares o amigos, y la situación dentro de la Corrala empieza a hacerse tensa. El miedo embota la razón y ha habido discusiones, lágrimas y, en general, cunde el desánimo. Algunas vecinas han decidido abandonar la Corrala, por ejemplo en el caso de un vecino que, después de más de 40 años trabajados, ha podido jubilarse y percibir un dinero que le permite a él y su familia pagar de nuevo un alquiler.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Salt, La Charca, corralas por todas partes

Corrala La Charca, en el madrileño barrio de Aluche
Corralas en el sur, corralas en el centro y corralas en el norte. La PAH ha comenzado su obra social con la ocupación de dos edificios, uno en Salt (Girona) y otro en el barrio de Alcuche (Distrito Latina), en Madrid. El primero de ellos no ha elegido la denominación "corrala" si bien el colectivo de Madrid se ha dado en llamar Corrala La Charca. Mientras en Salt están plantando huertos alrededor del edifico, la recién estrenada corrala madrileña se va asentando. Podéis seguir noticias de la última desde Twitter: @corralaCharca

#sisepuede

martes, 26 de marzo de 2013

4 meses a la espera

Vecinas de la Corrala Ilusión a las puertas del Juzgado de Instrucción
Llevamos realojadas en la Corrala Ilusión más de 4 meses, se hace tensa la espera y los nervios pueden llegar a atenazarnos. Además la espera es incierta y eso provoca más angustia: no sabemos qué va a pasar con nosotras, con nuestras hijas y mayores. ¿Nos veremos en la calle? Por el momento sólo sabemos que nos hemos procurado este techo en la calle Lumbreras, en uno de tantos edificios vacíos y abandonados tras el reventón de la burbuja inmobiliaria. Que la propiedad no puede demostrar que estuviera en venta, de hecho no responde al requerimiento de instituciones tan respetables como el Defensor del Pueblo Andaluz y la Consejería de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía. También que estamos denunciadas por un delito llamado "de usurpación de la posesión". Y que la ocupación en el Estado Español sólo ha sido un delito durante la dictadura de Primo de Rivera (cuando se asimilaba al delito de sedición) y desde la reforma del Código Penal que llevaron acabo PSOE e IU en el año 1995. Que instruye el caso el Juzgado de Instrucción nº 3 de Sevilla (curiosamente el mismo que instruye el de la Corrala Utopía). Que la propiedad del edifico no ha cambiado de manos pero sí de empresa en tres ocasiones en los últimos años.

Ya se sabe quiénes somos, lo que nos ha sucedido. En Sevilla celebran la Semana Santa, luego vendrá la Feria, y mientras nosotras esperamos, acaso un cambio en la legislación que nos permita pagar una vivienda de acuerdo a nuestras posibilidades, que no se queden vacías las más de 100.000 viviendas que en estos momentos lo están en Sevilla.

Cuando animada por el derecho europeo la PAH presiona a la clase política en el poder con su escrache, cuando parece vislumbrarse una salida para evitar más muertes, más familias en la calle, más dramas, en fin, más desahucios, aquí estamos. Actuando.